
Cusco no solo se recorre con los pies, también se saborea con el alma. Su gastronomía, resultado del encuentro entre la cocina andina ancestral y la influencia colonial, ofrece una experiencia auténtica para el viajero curioso. Aquí te mostramos los platos imperdibles que debes probar en tu visita a la capital del Tahuantinsuyo.

Tradicionalmente servido en la festividad del Corpus Christi, el Chiri Uchu (comida fría) es una fusión de productos de la costa, sierra y selva. Lleva gallina, cuy, chorizo, maíz tostado, algas secas, queso y más.

Este es uno de los platos más emblemáticos de la región. El cuy es horneado entero y sazonado con hierbas andinas, acompañado generalmente de papas y ají.

Un guiso espeso y reconfortante, hecho a base de habas, queso fresco, papas y hierbas como huacatay. Es una delicia ideal para quienes buscan una opción sin carne.

Piezas de cerdo cocinadas hasta dorarse, acompañadas de mote (maíz cocido), papa y salsa criolla. Ideal para desayunar fuerte o almorzar con energía.

Este potente caldo de gallina, con fideos, huevo duro y papa, es el remedio local contra el frío y el mal de altura.

Aunque su nombre engaña, no es helado como lo conocemos. Es una mezcla fría de leche, coco, canela y clavo, servido como postre típico.

Chicha de jora: Bebida fermentada de maíz, ancestral y ceremonial.
Chicha Morada: : es una bebida originaria de las regiones andinas del Perú, elaborada con maíz morado, frutas y especias
Frutillada: Chicha con fresa, dulce y refrescante.
Mate de coca: Ideal para aclimatarse a la altura.


Mercado San Pedro: Ideal para comida local auténtica.
Mercado de San Blas: al igual que le mercado de San Pedro esta este mercado recomendado por sus desayunos extra grandes.
Restaurantes tradicionales: Pacha Papa, Quinta Eulalia, La Cusqueñita.
Tour gastronómico: Recorre mercados, aprende a cocinar y prueba de todo un poco.


