
Cusco está ubicado a 3,399 m s. n. m., y quienes llegan desde el nivel del mar suelen experimentar el famoso mal de altura o soroche. Sus síntomas más comunes son dolor de cabeza, cansancio, mareos y falta de aire.
La buena noticia es que con algunos cuidados previos y durante tu estancia, podrás aclimatarte a la altura en Cusco y disfrutar sin contratiempos de tu viaje al ombligo del mundo.
Generalmente, los síntomas desaparecen en uno o dos días, cuando el cuerpo se adapta.
Evita realizar esfuerzos físicos intensos como subir muchas escaleras o hacer caminatas largas apenas llegues.
Bebe suficiente agua para ayudar a tu cuerpo a oxigenarse mejor.
La hoja de coca es un remedio ancestral contra el soroche. Puedes tomarla en infusión o masticarla. La muña también es muy buena para aliviar malestares digestivos.
Prefiere sopas, frutas y comidas fáciles de digerir. Evita el alcohol y comidas pesadas el primer día.
Si los síntomas son intensos, puedes consultar a un médico sobre pastillas como sorojchi pills o acetazolamida (Diamox).
En hoteles y clínicas de Cusco encontrarás balones de oxígeno para casos de emergencia.
Si vives al nivel del mar, trata de llegar a Cusco con un itinerario que te permita descansar el primer día.
Lleva ropa cómoda y ligera para caminar sin esfuerzo.
Considera pasar primero una noche en el Valle Sagrado (más bajo en altitud, ~2,800 m) antes de subir a Cusco o Machu Picchu


