
El Qoricancha, también conocido como el Templo del Sol, fue el centro religioso más importante del Imperio Inca. Ubicado en pleno Cusco, fue considerado el lugar donde los dioses y los hombres se encontraban. Sus muros cubiertos de láminas de oro y su impresionante arquitectura lo convirtieron en el corazón espiritual del Tahuantinsuyo.
Hoy en día, el Qoricancha es un símbolo de la grandeza inca y de la fusión cultural que ocurrió tras la llegada de los españoles.
Es decir, el “recinto de oro”, ya que sus muros interiores estuvieron revestidos con planchas de oro puro que reflejaban la luz del sol, divinidad suprema de los incas.
El Qoricancha fue una de las obras maestras de la arquitectura incaica:
Tras la conquista, gran parte de este templo fue destruido y sobre sus cimientos se construyó el Convento de Santo Domingo, símbolo del mestizaje cultural.
Época inca – Centro ceremonial más importante, donde se celebraban rituales al Sol y se guardaban los tesoros del imperio.
Conquista española – Fue saqueado por los conquistadores, quienes retiraron sus láminas de oro.
Época colonial – Los dominicos construyeron el convento sobre sus bases, pero los muros incas permanecieron en pie gracias a su solidez.
Se dice que los muros brillaban al amanecer por la reflexión del oro.
El Inti Raymi (Fiesta del Sol) se celebraba aquí cada solsticio de invierno.
Algunos cronistas mencionan que existían pasadizos subterráneos que conectaban el Qoricancha con Sacsayhuamán y otros puntos de la ciudad.
En el terremoto de 1950, el convento se derrumbó parcialmente, pero los muros incas resistieron intactos.
Ubicación: Av. El Sol, en el centro histórico de Cusco.
Horario: Lunes a sábado de 8:30 a 17:30.
Entrada: Incluida en el Boleto Turístico de Cusco o con ticket independiente.
Recomendación: ir temprano para evitar multitudes y aprovechar la luz natural en la fotografía.


